"Había una vez unos insectos muy pequeños que subían hasta lo alto de unos arbustos. Uno de ellos dijo a los demás: `Ved ese tigre tendido cerca de nosotros; es el más bondadoso de los animales, jamás nos hace daño. El cordero, en cambio, es un animal feroz. Si viniese uno ahora nos devoraría con la hierba que nos sirve de asilo. Pero el tigre es justo; él nos vengaría´."
Jan Potocki, Manuscrito encontrado en Zaragoza
jueves, 25 de septiembre de 2008
jueves, 18 de septiembre de 2008
Abrazos sinceros
"She pulled me against her and kissed me, then held me an extra second to show that her embrace was sincere, not just like everyone else's, never having realized that everyone else does the same thing."
Tobias Wolff, The Liar
Tobias Wolff, The Liar
domingo, 13 de julio de 2008
Con las manos en la masa
¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Eo? ¡Ah, sí, ahí está! ¡Quieto! ¡No se mueva de ahí, erm, pillastre, que le quiero dar las gracias! Sí, sí, es a usted, querido lector, a usted, que a pesar de lo muy descuidado que le tiene últimamente quien esto suscribe, no pierde la esperanza y de cuando en cuando se sigue dejando caer por este blog para ver si se nos ha ocurrido algo nuevo. Y bendita paciencia la suya, ¿eh? Un mes y medio larguito llevábamos sin publicar nada, hay que jo#&@se. Pero todo tiene una explicación, y yo se la voy a ofrecer. Resulta que hace muy poco tiempo -unos dos meses- que estoy en un nuevo trabajo, y... Bueno, supongo que todos ustedes han tenido en alguna ocasión un "nuevo" trabajo, con lo cual no tengo nada que explicarles sobre lo estresantes que son estas situaciones ya de por sí. Pero de verdad que, a mí, esto me está matando, porque ya no son sólo las horas que uno pasa en la oficina, sino el desgaste mental al que me encuentro sometido: pienso constantemente en el trabajo. Sueño con el trabajo todas las noches, maldita sea. Y claro, entenderán que uno no tiene la cabeza para nada últimamente. Pero no se preocupen: esto pasará, pasará, los signos ya están en el horizonte y yo confío en que de aquí a poco todo volverá a la normalidad, y volveremos a escribir con la -muy relativa- asiduidad que nos caracteriza. Y de verdad que espero que sea pronto, porque no sólo estoy en deuda con ustedes: hace unos dos meses que les debo un artículo a los señores de http://www.lafonoteca.net/, del que todavía no han visto una sola palabra, recibiendo tan sólo un puñado de vagas promesas por mi parte.... Si estáis leyendo esto, no os preocupéis: el artículo llegará. Más tarde que temprano, pero llegará.
Pues nada, como les decía, los síntomas de que la presión empieza a aflojar están ahí, y de hecho este es el primer domingo en mucho tiempo en el que me siento relajado, tranquilo, con ganas de hacer cosas. Así que esta mañana, cuando me he despertado -temprano para tratarse de un domingo y más teniendo en cuenta que anoche me acosté con un par de caipirinhas de sobra-, me he dicho: ¿qué hacer? ¿Escribir el artículo del que les hablaba más arriba? ¿Darme un paseo? ¿Acercarme a alguno de los museos que aún no he visitado en este ciudad de Ginebra en la que hace ya nueve meses que vivo -cómo pasa el tiempo-? ¿Coger, incluso, el tren y acercarme a Martigny para ver la muy prometedora exposición de Balthus en la fundación Pierre Gianadda? Nada de todo eso, señoras y señores: ¿quieren saber lo que he hecho? Pues me he dado el GUSTAZO de pasarme toda la mañana, con toooda la parsimonia y el cariño del mundo, COCINANDO: primero he hecho una estupenda salsita de tomate casera. Después he confeccionado una enorme tortilla de patata que me reservo para zampárnosla esta noche, Bonnie y yo, cuando ella regrese al hogar después de sus muy merecidas vacaciones, las mismas que yo no he podido tomarme -por cierto, resulta que en francés, me informan mis compañeros de trabajo, no hay expresión equivalente a "quedarse de Rodríguez"-. Y por último, mientras escribo estas líneas está empezando a hervir el agua que he puesto al fuego para, aprovechando que ya tenía tomate frito, hacerme unos riquísimos macarrones Tío Pedro para comer. Y en esto -y en poner unas cuantas lavadoras- se me ha ido la mañana tan ricamente, oigan.
Así que lo dicho: dentro de poco, espero que más. De momento, se acerca la hora de la pitanza y yo me levanto de esta silla para echar la pasta a la olla. Muy buen provecho a todos ustedes.
Pues nada, como les decía, los síntomas de que la presión empieza a aflojar están ahí, y de hecho este es el primer domingo en mucho tiempo en el que me siento relajado, tranquilo, con ganas de hacer cosas. Así que esta mañana, cuando me he despertado -temprano para tratarse de un domingo y más teniendo en cuenta que anoche me acosté con un par de caipirinhas de sobra-, me he dicho: ¿qué hacer? ¿Escribir el artículo del que les hablaba más arriba? ¿Darme un paseo? ¿Acercarme a alguno de los museos que aún no he visitado en este ciudad de Ginebra en la que hace ya nueve meses que vivo -cómo pasa el tiempo-? ¿Coger, incluso, el tren y acercarme a Martigny para ver la muy prometedora exposición de Balthus en la fundación Pierre Gianadda? Nada de todo eso, señoras y señores: ¿quieren saber lo que he hecho? Pues me he dado el GUSTAZO de pasarme toda la mañana, con toooda la parsimonia y el cariño del mundo, COCINANDO: primero he hecho una estupenda salsita de tomate casera. Después he confeccionado una enorme tortilla de patata que me reservo para zampárnosla esta noche, Bonnie y yo, cuando ella regrese al hogar después de sus muy merecidas vacaciones, las mismas que yo no he podido tomarme -por cierto, resulta que en francés, me informan mis compañeros de trabajo, no hay expresión equivalente a "quedarse de Rodríguez"-. Y por último, mientras escribo estas líneas está empezando a hervir el agua que he puesto al fuego para, aprovechando que ya tenía tomate frito, hacerme unos riquísimos macarrones Tío Pedro para comer. Y en esto -y en poner unas cuantas lavadoras- se me ha ido la mañana tan ricamente, oigan.
Así que lo dicho: dentro de poco, espero que más. De momento, se acerca la hora de la pitanza y yo me levanto de esta silla para echar la pasta a la olla. Muy buen provecho a todos ustedes.
domingo, 25 de mayo de 2008
Bailarina, karateka y domadora de delfines
Ésa, oh lectores míos, ésa y no otra fue la respuesta que el otro día oí dar a una niña pequeñaja en uno de esos programas de televisión en los que nos muestran a tiernos infantes haciendo y diciendo monadas (para que nosotros a nuestra vez digamos "oooh, qué monada", claro) a la pregunta: "Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?". Pásmense, qué precisión. Bailarina, karateka y domadora de delfines. Nada menos. Pero les juro que lo mejor de todo (ojalá ustedes también la hubieran visto) fue el aplomo, la seguridad con que lo dijo, lo claro que esa mocosa tenía lo que quería.
Mi primera reacción, claro está, fue partirme el pecho a carcajadas. Luego, cuando lo pensé un poco más, ya me pudo la ternura (ya saben, el efecto "oooh, qué monada"). Y por último, pensándolo aún más todavía, me decidí a compartir la frase con todos ustedes, porque se me ocurrió que sería el título perfecto para una bonita canción. Así que ahí lo tienen: a ver si alguno de ustedes se anima a componerla. (¡Recojan el guante, voto a tal!)
Mi primera reacción, claro está, fue partirme el pecho a carcajadas. Luego, cuando lo pensé un poco más, ya me pudo la ternura (ya saben, el efecto "oooh, qué monada"). Y por último, pensándolo aún más todavía, me decidí a compartir la frase con todos ustedes, porque se me ocurrió que sería el título perfecto para una bonita canción. Así que ahí lo tienen: a ver si alguno de ustedes se anima a componerla. (¡Recojan el guante, voto a tal!)
martes, 13 de mayo de 2008
Hacha pequeña
Si han leído la entrada anterior, sólo añadiré que luego, para compensar tanto sentimentalismo mañanero, me he animado escuchando la versión de "Small Axe" que hacían Bob Marley & The Wailers. ¿Qué digo "animado"? Me he ENARDECIDO, como siempre me pasa cuando escucho estos versos:
If you are a big, big tree
We are a small axe
Sharp and ready,
Ready to cut you down.
...O "somos canijos e insignificantes, sí, pero no se confunda, amigo: a mala hostia, podemos con TODO". ¡¡¡Sí señor!!!
(Y así transcurren mis viajes en autobús, señores, en un continuo vaivén emocional. ¿Padeceré de eso que llaman "trastorno bipolar" o, no más preocupante pero sí más grave y de peor curación, de eso que llaman "melomanía"?)
If you are a big, big tree
We are a small axe
Sharp and ready,
Ready to cut you down.
...O "somos canijos e insignificantes, sí, pero no se confunda, amigo: a mala hostia, podemos con TODO". ¡¡¡Sí señor!!!
(Y así transcurren mis viajes en autobús, señores, en un continuo vaivén emocional. ¿Padeceré de eso que llaman "trastorno bipolar" o, no más preocupante pero sí más grave y de peor curación, de eso que llaman "melomanía"?)
Canción del día: "Galileo (Someone Like You)" (Declan O´Rourke)
Hoy mi día ha empezado así: en el autobús de camino al trabajo iba escuchando el CD recopilatorio "The Changing Man", que acompaña al último número de la siempre recomendabilísima revista musical MOJO, y la verdad es que no me estaba gustando demasiado la selección, exigente (o gilipollas, según se mire, porque mira que ponerle pegas a un CD con canciones de Bob Marley, Dinah Washington, The Staple Singers, etcétera, encima de que te lo dan por la patilla) que es uno... Y en éstas que suenan unos trémolos de cuerda acompañando a unas notas de guitarra punteadas con delicadeza, y éstas a su vez a una voz de hombre que, con toda la ternura que quepa imaginarse, me canta al oído la letra más preciosa que he escuchado en mucho tiempo:
Galileo fell in love as a Galilean boy
And he wondered what in heaven
Who invented such a joy
But the question got the better of his scientific mind
And to his blind and dying days
He looked up high and often sighed
And sometimes cried,
"Who puts the rainbow in the sky?
Who lights the stars at night?
Who dreamt up someone so divine,
Someone like you and made them mine?"
Love can make you ask some funny questions now and then,
But just remember the alternatives
For I remember when
I was lonely and unhappy, and my lips were cold as ice,
But you kissed me and, good heavens,
Now I'm here in paradise
So if ever I'm not kissing you or looking in your eyes
I won't be blind, and I won't cry,
I'll look up high and gladly sigh
And thank the guy
Who puts the rainbow in the sky,
Who lights the stars at night,
Who dreamt up someone so divine,
Someone like you and made them mine,
Someone like you and made them mine
Y me pregunto quién es este Declan O´Rourke, y por qué nunca había oído antes a este señor que canta, no como los ángeles, sino como los hombres enamorados, y me digo que tengo que investigar más a fondo, y repito la canción una y otra vez en mi iPod, hasta cinco veces seguidas, y me cuesta mucho trabajo que no se me escapen los lagrimones en público -por favor, no, otra vez no- y ahora, ya de noche, les tecleo estas palabras para que ustedes no dejen de escucharlo mientras yo lo vuelvo a oír: ¿quién ha imaginado a alguien como tú y lo ha puesto a mi lado?
Galileo fell in love as a Galilean boy
And he wondered what in heaven
Who invented such a joy
But the question got the better of his scientific mind
And to his blind and dying days
He looked up high and often sighed
And sometimes cried,
"Who puts the rainbow in the sky?
Who lights the stars at night?
Who dreamt up someone so divine,
Someone like you and made them mine?"
Love can make you ask some funny questions now and then,
But just remember the alternatives
For I remember when
I was lonely and unhappy, and my lips were cold as ice,
But you kissed me and, good heavens,
Now I'm here in paradise
So if ever I'm not kissing you or looking in your eyes
I won't be blind, and I won't cry,
I'll look up high and gladly sigh
And thank the guy
Who puts the rainbow in the sky,
Who lights the stars at night,
Who dreamt up someone so divine,
Someone like you and made them mine,
Someone like you and made them mine
Y me pregunto quién es este Declan O´Rourke, y por qué nunca había oído antes a este señor que canta, no como los ángeles, sino como los hombres enamorados, y me digo que tengo que investigar más a fondo, y repito la canción una y otra vez en mi iPod, hasta cinco veces seguidas, y me cuesta mucho trabajo que no se me escapen los lagrimones en público -por favor, no, otra vez no- y ahora, ya de noche, les tecleo estas palabras para que ustedes no dejen de escucharlo mientras yo lo vuelvo a oír: ¿quién ha imaginado a alguien como tú y lo ha puesto a mi lado?
jueves, 1 de mayo de 2008
Cantautores
Segundo post en el día de hoy (y eso que es festivo), pero es que acabo de ver por Internet el "Muchachada Nui" de ayer (vivir en el exilio es lo que tiene) y me he pegado una pechada de reír con Joaquín Reyes y su parodia de Rosa León, de la que rescato una frase que es una verdad como un puño: "Lo notáis, ¿no? ¿Notáis el bajón? Imprescindible en las canciones de autor: el bajón instantáneo." Difícil, dificilísima post-adolescencia y primera juventud la que tuvimos los de mi generación, cuando (a mediados de los noventa) habían tan poca opciones en el menú sonoro si uno se quería salir del rebaño: grunge o brit-pop (¿se acuerdan?, así hemos salido, claro) si eras "alternativo", o, MUCHO PEOR todavía, CANTAUTORES si eras hippie (¡Dios nos libre!). Y uno, que gusta de cultivar amistades en todos los caminos de la vida, ha tenido que pasar por esos azares de Dios muchas tardes/noches de su juventud en el café Libertad 8 de Madrid ("¿Seiscientas pesetas por un café? Pero, ¡es más caro que la heroína!") y abrevaderos similares. Qué escalofríos me entran al recordarlo... Qué bajón, en definitiva.
Se aclara que la ecuación automática cantautor=bajonazo sólo se aplica al cantautor en lengua española (ya sea ibero o sudamericano) y con la gloriosa excepción de don Joan Manuel Serrat. En lenguas bárbaras tenemos a Jacques Brel, Cat Stevens, Nick Drake, Ron Sexsmith... y todos ellos nos encantan incluso aunque sean tristes. Entristecen, pero no dan bajón, que no es lo mismo. ¿Cómo? Sí, me explico: Nick Drake te hace saltar las lágrimas cada vez que lo escuchas, pero no te aburre. Aclarado, hala.
Se aclara que la ecuación automática cantautor=bajonazo sólo se aplica al cantautor en lengua española (ya sea ibero o sudamericano) y con la gloriosa excepción de don Joan Manuel Serrat. En lenguas bárbaras tenemos a Jacques Brel, Cat Stevens, Nick Drake, Ron Sexsmith... y todos ellos nos encantan incluso aunque sean tristes. Entristecen, pero no dan bajón, que no es lo mismo. ¿Cómo? Sí, me explico: Nick Drake te hace saltar las lágrimas cada vez que lo escuchas, pero no te aburre. Aclarado, hala.
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